Por qué Merzouga es imprescindible
Las dunas de Erg Chebbi son las más altas de Marruecos (hasta 150 metros) y se extienden por más de 30 km hasta la frontera con Argelia. A diferencia de otros desiertos más rocosos, aquí encontrarás arena dorada, fina, casi rosa al atardecer.
El paseo en dromedario
La forma tradicional de entrar al desierto es a lomo de un camello. Es lento (unos 90 minutos hasta el campamento) y tranquilo: te da tiempo a empaparte del paisaje, a ver cómo el sol baja sobre las dunas, a escuchar el silencio absoluto. Si nunca has montado en camello, no te preocupes — los nuestros son dóciles y los guías te enseñan en 5 minutos.
La cena bereber bajo las jaimas
Una vez en el campamento, te recibe el té de menta, alfombras, cojines y una cena tradicional: tajine de cordero o pollo, cuscús, ensaladas frescas. Después, los músicos bereberes sacan los tambores y la velada se alarga hasta tarde.
La noche y el amanecer
Dormirás en una jaima bereber (tienda nómada) con todas las comodidades — cama de verdad, mantas gruesas porque por la noche refresca hasta en verano. Lo mejor: madrugar para subir a la duna más cercana y ver el amanecer. Te quedarás sin palabras.
Actividades extra que no te puedes perder
- Sandboarding: deslizarte por las dunas en una tabla. Lo incluimos gratis en todos nuestros tours al desierto.
- Quad y buggy: rutas guiadas de 1 a 4 horas. Para los que quieren adrenalina.
- Observación de estrellas: sin contaminación lumínica, la Vía Láctea se ve perfectamente.
- Visita a las familias nómadas: una experiencia única para conocer cómo se vive aún hoy en el desierto.
Cuándo ir
La mejor época es de octubre a abril, con temperaturas agradables (20-25°C de día, 5-15°C de noche). En verano (julio-agosto) puede pasar de 45°C — solo recomendable para los que aguantan calor extremo.



