El té de menta: el "whisky bereber"
Lo llaman así con humor — no tiene alcohol, pero se ofrece en cada visita, en cada negociación, en cada momento. Si entras a una tienda y te ofrecen té, no es solo cortesía: es el inicio de la conversación.
Se hace con té verde gunpowder, menta fresca y mucha (¡muchísima!) azúcar. Se sirve desde lo alto para crear espuma, en vasitos pequeños, siempre tres veces: el primero amargo como la vida, el segundo dulce como el amor, el tercero suave como la muerte, dice un proverbio bereber.
El tajine
Es a la vez el plato y el recipiente: una olla de barro cónica que permite cocinar a fuego lento conservando todos los jugos. Hay decenas de variedades, las más comunes:
- Tajine de pollo con limón confitado y aceitunas: el más típico, agridulce, increíble.
- Tajine de cordero con ciruelas y almendras: rey en bodas y fiestas.
- Tajine de kefta (albóndigas) con huevos al horno y tomate: el desayuno-comida del campesino.
- Tajine de pescado: típico de la costa atlántica (Essaouira, Casablanca).
El cuscús de los viernes
Tradicionalmente se come solo los viernes, al volver de la oración del mediodía. El "auténtico" se hace al vapor 3 veces, no en 5 minutos como en Europa. Acompañado de cordero, verduras y caldo de cebolla caramelizada.
Otros platos que tienes que probar
- Pastilla (o bastilla): empanada de hojaldre rellena de pichón o pollo con almendras, canela y azúcar glas. Sí, suena raro. Sí, es brutal.
- Harira: sopa de tomate, lentejas, garbanzos y cordero. Tradicional para romper el ayuno del Ramadán.
- Mechoui: cordero asado entero en horno de tierra, plato de celebraciones.
- Msemen y baghrir: tortitas y crepes para el desayuno, con miel y mantequilla derretida.
Consejos prácticos
En Marruecos se come con la mano derecha (la izquierda está reservada para la higiene personal). El pan reemplaza al tenedor. En casa de familia, espera a que el anfitrión empiece — y siempre deja un poco en el plato como señal de que estás saciado.



